Finalmente, Netflix dio luz verde al estreno de lo nuevo de Zack Snyder. Después de su esperado corte de La Liga de la Justicia, se aleja de los superhéroes convencionales para retornar hacia el cine de zombies con El Ejercito de los Muertos (Army of the Dead). Claro que por sus antecedentes y algo que nos revela en tráiler, sabemos de antemano que espectáculo y acción habrá de sobra.

La trama es bien convencional, incluso se asemeja a la de Estación Zombie 2: Península. Debido a un brote zombie en la ciudad de Las Vegas, que si bien sabemos qué lo causa desconocemos el origen primero (por este motivo está en marcha una precuela y una serie de animación), el lugar queda sitiado, amurallado por containers. Para que el brote no se multiplique como una pandemia, la idea es detonar en la zona una bomba nuclear.

Dos días antes que esto ocurra, Tanaka, un ambicioso empresario, le propone a un experimentado Scott Ward (Dave Bautista), armar un equipo para rescatar una millonaria suma atrapada en la bóveda de un casino. Por supuesto que a este le corresponde una buena tajada. Scott ya conoce el área, él experimentó en carne propia luchar contra unos desbocados muertos vivos y salir de allí sin su esposa.

Por lo que convoca a un grupo que combina fuerza e inteligencia, y así parten (con su joven hija incluida), a enfrentar a estos seres y rescatar el dinero. Una misión, que a medida que avance, descubrirán que está llena de secretos y trampas. La película se estructura en torno a la acción propiamente dicha, y si bien muestra ciertas intimidades de los personajes, esto pierde fuerza ante tanta coralidad.

Lo mismo sucede con los zombies: hay una subdivisión entre los de accionar más básico, y una horda más evolucionada, con líderes a la cabeza. Y este punto es el más audaz de la cinta, cómo describe a estos nuevos zombies, que no solo se mueven por instinto animal, sino que parecen razonar, tienen un idioma propio, y actúan en forma colectiva. Pero es tanta la necesidad de que prime la acción frenética, que tampoco se profundiza este flanco.

Eso sí, Zack Snyder no se priva de nada. Sabe cómo sensibilizar al forzudo de Dave Bautista; conferirle estatus de emperador a un zombie que tiene la habilidad mental de usar una máscara de hierro para protegerse de las balas; también hacer que la mujer cabecilla de las muertas vivas se encuentre embarazada; hasta que un tigre zombie feroz ataque sin piedad a uno de los del equipo. Sí, quedan muchos cabos sueltos a nivel guion, pero la sobredosis de estímulos y la apuesta al show (estilo Las Vegas), no fallan. Ya está disponible en Netflix.

Por María Paula Rios
paula@admitone.fun

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