En eXistenZ, Jennifer Jason Leigh interpreta a la desarrolladora de videojuegos Allegra Geller. Una diseñadora de juegos de realidad virtual reconocida, una especie de leyenda viva para sus seguidores, quién ha estado trabajando durante años en un nuevo sistema que puede revolucionar la industria. Situación que la pone en peligro, porque las empresas de fabricación de juegos están literalmente en guerra.

Hay una prueba de investigación y desarrollo en la que participan un grupo de afortunados, los primeros en probar el nuevo sistema eXistenZ. Claro que surgen problemas de inmediato. Alguien entra de contrabando un arma orgánica; un arma parecida a una extraña criatura marina y que utiliza dientes humanos como balas, y hay un intento de asesinato hacia Allegra. Ted (Jude Law), un guardia de seguridad, la rescata y huye con ella de los posibles asesinos. Este es básicamente el argumento.

eXistenZ, un juego de realidad virtual en el que cada jugador tiene un biopuerto conectado a su espalda, a través de un orificio en la columna vertebral. El ser humano, entonces, se convierte en una especie de puerto USB, y el sistema puede acceder a los recuerdos, deseos y miedos del usuario. Estos dispositivos no están hechos de componentes sintéticos… son seres vivos que respiran, que se fabrican criando un tipo de híbridos de peces-reptiles, que crecen y se convierten en dispositivos de respiración.

Al igual que Videodrome y su nueva película Crimes of the Future, eXistenZ presenta un mundo de políticas y filosofías que evidencian las nuevas problemáticas de la tecnología y el arte. Estamos ante la típica película de “horror corporal” de Cronenberg, pero que también cuestiona la realidad misma. Como en la alegoría de la caverna de Platón, donde un hombre en una caverna solo es capaz de percibir sombras y, por lo tanto, piensa que las sombras son todo lo que existe. Este es el dilema de los jugadores de la película: asumir que su mundo es real, en lugar de una ilusión creada.

La Realidad Virtual, paradójicamente, es la máxima desconexión de la realidad, una disociación activa. Al conectarte, el mundo que conocías se ha ido, ahora está poblado de personajes virtuales. Este mundo virtual y la anestesia de los sentidos conduce a la falta de la necesidad de comunicarse cara a cara, de tocarse. Temas que el director cuestiona, así como la función del entretenimiento en nuestra sociedad. eXistenZ es Cronenberg en estado puro, bienvenidos a la revolución de la carne.

 

Por María Paula Ríos
paula@admitone.fun

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